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ROL EVALUACIÓN FINAL 2DO BIMESTRE NIVEL SECUNDARIAPOR Neyda Suarez Inochea
018/06/2019

El área de Coordinación Pedagógica informa el rol de exámenes del segundo bimestre

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Lectura Bíblica: 1 Samuel 14

Victoria de Jonatán

1 Un día, Jonatán hijo de Saúl dijo a su joven escudero: “Ven, pasemos a la guarnición de los filisteos que está del otro lado”. Y no avisó a su padre. 2 Saúl estaba en el extremo de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y estaban con él como seiscientos hombres. 3 Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees, hijo de Elí, sacerdote del Señor en Silo, llevaba el efod. Pero el pueblo no supo que Jonatán se había ido. 4 Entre los pasos por donde Jonatán procuraba llegar a la guarnición filistea había un peñasco agudo de un lado y otro del otro lado. Uno se llamaba Bosés y el otro Sene. 5 Un peñasco situado al norte hacia Micmás, y el otro al sur hacia Gabaa. 6 Jonatán dijo a su escudero: “Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos, quizás el Señor obre algo por nosotros. Porque para el Señor no es difícil salvar con muchos o con pocos”. 7 Su escudero respondió: “Haz todo lo que tienes en tu corazón. Yo estoy contigo a tu voluntad”. 8 Y Jonatán agregó: “Pasaremos a los hombres y nos mostraremos a ellos. 9 “Si nos dicen: ‘Esperad hasta que lleguemos a vosotros’, quedaremos en nuestro lugar y no subiremos a ellos. 10 “Pero si nos dicen: ‘Subid’, entonces subiremos, porque el Señor los ha entregado en nuestras manos. Esta será la señal”. 11 Se mostraron, pues, los dos a la guarnición de los filisteos, y los filisteos dijeron: “Mirad, los hebreos salen de las cavernas donde se habían escondido”. 12 Y los hombres de la guarnición dijeron a Jonatán y a su escudero: “Subid a nosotros y os contaremos algo”. Entonces Jonatán dijo a su escudero: “Sube tras mí, que el Señor los ha entregado en manos de Israel”. 13 Jonatán subió trepando con sus manos y sus pies, y tras él su escudero. Y los que caían ante Jonatán, su escudero que iba tras él los mataba. 14 Esta fue la primera matanza en la que Jonatán y su escudero mataron unos veinte hombres en el espacio de media yugada (un quinto de hectárea).

Los filisteos se matan entre sí

15 Entonces cundió el pánico en todo el ejército filisteo, en la guarnición y entre los que habían ido de correrías. Y la tierra tembló. Fue un pánico enviado por Dios. 16 Los centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín que la multitud estaba turbada, que iban de un lado a otro, y se iban deshaciendo. 17 Entonces Saúl dijo al pueblo que tenía consigo: “Pasad revista, y ved quién de los nuestros ha ido”. Pasaron revista y hallaron que faltaban Jonatán y su escudero. 18 Saúl dijo a Ahías: “Trae el arca de Dios”. Porque el arca de Dios estaba entonces con los israelitas. 19 Y mientras Saúl hablaba con el sacerdote, el alboroto entre los filisteos aumentaba en gran manera. Entonces dijo Saúl al sacerdote: “Detén tu mano”. 20 Saúl juntó a todo el pueblo que estaba con él, fueron hasta el lugar de la batalla y vieron que la espada de cada uno se había vuelto contra su compañero, y la mortandad era grande. 21 Y los hebreos que habían estado con los filisteos y habían venido con ellos al campamento se pusieron de parte de los israelitas que estaban con Saúl y Jonatán. 22 También los israelitas que se habían escondido en el monte de Efraín, al ver que los filisteos huían, ellos también los persiguieron en esa batalla. 23 Así, el Señor salvó a Israel ese día. Y la batalla llegó hasta Bet Avén.

Orden irreflexiva de Saúl

24 Pero ese día los israelitas fueron puestos en apuro, porque Saúl había conjurado al pueblo diciendo: “El que coma algo antes del atardecer, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito”. Y nadie del pueblo había gustado comida. 25 El ejército llegó a un bosque donde había miel en el suelo. 26 Entró el pueblo en el bosque, vieron la miel que corría, pero ninguno llevó la mano a su boca, porque el pueblo respetaba el juramento. 27 Pero Jonatán no había oído el juramento de su padre. Alargó la punta de una vara que traía en su mano, la mojó en un panal de miel y la llevó a la boca. Y sus ojos recobraron el brillo. 28 Entonces uno del pueblo le dijo: “Tu padre ha conjurado expresamente al pueblo diciendo: ‘Maldito el que coma hoy manjar’. 29 Jonatán respondió: “Mi padre ha turbado al país. Ved cómo se han aclarado mis ojos por haber gustado un poco de miel. 30 “¿Cuánto más si el pueblo hubiera hoy comido del despojo de sus enemigos? ¿No se habría hecho mayor estrago en los filisteos?” 31 Y ese día hirieron a los filisteos desde Micmás hasta Ajalón, pero el ejército se cansó mucho. 32 Por tanto, el pueblo se lanzó al despojo, tomaron ovejas, vacas y becerros; los mataron en tierra y comieron con sangre. 33 Avisaron a Saúl: “El pueblo peca contra el Señor comiendo con sangre”. Y él dijo: “Vosotros habéis prevaricado. Rodad acá una piedra grande”. (Lev. 3:17) 34 Y Saúl volvió a decir: “Esparcíos por el pueblo y decidles que traigan cada uno su vaca o su oveja, y degolladlas aquí y comed. Así, no pecaréis contra el Señor comiendo con sangre”. Y el pueblo trajo cada cual su vaca esa noche, y las degollaron allí. 35 Y Saúl edificó un altar al Señor, el primero que le edificó. 36 Y dijo Saúl: “Descendamos de noche contra los filisteos, y los saquearemos hasta la mañana, y no dejaremos a ninguno de ellos”. Ellos respondieron: “Haz lo que bien te parezca”. Entonces dijo el sacerdote: “Consultemos aquí a Dios”. 37 Y Saúl consultó: “¿Descenderé tras los filisteos? ¿Los entregarás en manos de Israel?” Pero el Señor no le respondió ese día.

Jonatán librado de morir

38 Entonces Saúl dijo: “Acercaos aquí todos los principales del pueblo, y ved qué pecado se cometió hoy. 39 “Vive el Señor que salva a Israel, que aunque fuere mi hijo Jonatán, de cierto ha de morir”. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiera. 40 Entonces dijo a todo Israel: “Vosotros estaréis a un lado, y yo y Jonatán al otro lado”. Y el pueblo respondió a Saúl: “Haz lo que bien te parezca”. 41 Entonces dijo Saúl al Señor: “Dame la respuesta correcta”. Y el sorteo señaló a Jonatán y Saúl, y el pueblo quedó libre. 42 Saúl agregó: “Echad suerte entre mí y Jonatán”. Y fue tomado Jonatán. 43 Entonces Saúl dijo a Jonatán: “Dime qué has hecho”. Y Jonatán le dijo: “Es cierto que con la punta de la vara que traía en mi mano, gusté un poco de miel; ¿por eso voy a morir?” 44 Saúl respondió: “Que Dios me castigue si no mueres, Jonatán”. 45 Pero el pueblo dijo a Saúl: “¿Ha de morir Jonatán, el que consiguió esta gran victoria en Israel? No será así. Vive el Señor que no ha de caer ni un cabello de su cabeza, pues hoy ha obrado con Dios”. Así, el pueblo libró a Jonatán de la muerte. 46 Y Saúl dejó de seguir a los filisteos, y los filisteos se fueron a su lugar.

Victorias de Saúl

47 Después que Saúl asumió el reinado sobre Israel, luchó contra todos sus enemigos de alrededor: contra Moab, A­món, Edom, los reyes de Soba y los filisteos. Y dondequiera que iba, salía ven­cedor. 48 Luchó con valentía, y derrotó a Amalec, y libró a Israel de mano de sus saquea­dores. 49 Los hijos de Saúl fueron: Jonatán, Isúi y Melquisúa. El nombre de sus hijas, la mayor Merab, y la menor Mical. 50 El nombre de la esposa de Saúl era Ahinoam hija de Ahimaas. Y el general de su ejército era Abner hijo de Ner, tío de Saúl. 51 Porque Cis padre de Saúl y Ner padre de Abner eran hijos de Abiel. 52 Y la guerra fue encarnizada contra los filisteos, todo el tiempo de Saúl. Al que Saúl veía hombre valiente y esforzado lo agregaba a sus filas.

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